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Examinar la serpiente
La elección de nuestra boa es el primer paso y el fundamental a la hora
de tener este animal como mascota. Por ello, realizaremos un examen visual y táctil
del animal para cerciorarnos que tiene buena salud y buen carácter.
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En el examen físico nos fijaremos en los ojos de la serpiente,
deberán ser brillantes y estar alerta.
Su cuerpo deberá ser redondeado y sin heridas. Si tiene irregularidades
puede deberse a costillas quebradas.
Cuando la cojamos, normalmente se enroscará en nuestro brazo. Si
saca la lengua frecuentemente es síntoma de buena salud.
La boca también debe pasar revisión. Deberá estar limpia
y sin heridas ni manchas. Su saliva debe ser de un color transparente y
la boca de color rosado.
Si tiene puntitos oscuros moviéndose por el cuerpo, normalmente se
tratará de parásitos externos. Hay que tener cuidado ya que
se contagian muy rápido.
Si la serpiente no se molesta en exceso en el examen, será síntoma
de que su carácter es dócil. |
Espacio necesario.
El espacio de que disponemos en el hogar es un factor importante ya que las
boas, junto con las anacondas y las pitones, son serpientes gigantes, aunque
de estas tres, la menor es la boa.
En concreto, las boas constrictoras pueden llegar a medir entre 2,5 y 5 metros
de adultas, por lo que necesitan de un espacio suficiente para tenerlas en casa,
de hecho, cuanto mayor espacio tengan para poder moverse, mejor. Como mínimo,
una boa constrictora adulta deberá tener un espacio de 2 metros.
Debemos tener en cuenta en peso de la serpiente a la hora de manejarla, ya que
pueden superar fácilmente los 20 kilos.
Longevidad.
Además de todo esto, otro factor importante a la hora de elegir este
animal como mascota es su longevidad. Estas serpientes alcanzan fácilmente
los 20 años de vida, por lo que deberemos tenerlo en cuenta para cambios
futuros en nuestras vidas como por ejemplo cambios de casa, matrimonio, niños,
etc.
Mantenimiento.
Para mantener bien alimentadas a las boas podemos comprar su alimento en tiendas
de mascotas. Su coste será parecido al de mantener a un perro.
De adultas pueden comer unos cuatro conejos al mes, más o menos, dependiendo
de la especie, de su apetito, de la época del año, etc.
Son animales que comen una vez por semana o por quincena, la limpieza de su
espacio debe realizarse una vez al mes, no requieren de mucho tiempo y además
no dan mal olor a la casa.
El lugar para tenerlas se llama terrario y además de tener unas dimensiones
adecuadas al tamaño de la boa, debe contar diversos aparatos que le proporcionan
a la serpiente la calefacción y humedad que necesita.
Peligrosidad.
Tratándolas adecuadamente y con cuidado, el riesgo se reduce al mínimo.
Aún así, no debemos olvidar que son animales salvajes con instintos.
Pueden acostumbrarse a nuestra presencia y a que las manipulemos, pero si algo
las asusta, pueden reaccionar mordiendo.
Si algo que les hacemos les molesta, también pueden atacarnos. Otros
casos de mordeduras es porque la serpiente confundió la mano de su dueño
con comida.
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